La actriz superó la depresión que la hizo alejarse de Hollywood por seis años. Su regreso a la pantalla grande marcó un ejemplo de superación personal.

La mayoría de personas cree que las estrellas de cine tienen vidas perfectas, rodeadas de fama y placer. Pero eso dista un poco de la realidad, también hay historias que se viven bajo un matiz distinto. El éxito, en muchas ocasiones, cobra una factura muy alta en la vida personal de los actores. Ese fue el caso de la ganadora del Óscar, Renée Zellweger, quien debió alejarse de las cámaras debido a un padecimiento muy usual en el mundo moderno: la depresión.

A sus 50 años, esta famosa intérprete ya suma dos premios Óscar en su trayectoria profesional. El primero lo ganó como Actriz de Reparto por su papel en Cold Mountain (en el 2003), mientras que el segundo lo conquistó como Mejor Actriz por el biopic de Judy Garland, la protagonista de El Mago de Oz. Pero, para llegar a ese sitial, la estadounidense debió alejarse de Hollywood por seis años.

Ella explicó que padecía de depresión cuando dio un paso al costado. En una entrevista para el medio de comunicación El Economista, la estrella contó que sintió la necesidad de entrar en una especie de silencio.

“Dejando Hollywood, me hice más fuerte.

Aprendí mucho y me permitió volver con otro estado de ánimo”, declaró.

Además, recalcó en varias ocasiones que el 99% de su vida fue un personaje público y que descuidó su lado íntimo. Pero eso terminó y decidió dedicarse tiempo a sí misma. Durante ese período se encontró con su yo interior, valoró su lado familiar, tuvo la oportunidad de mirar hacia atrás y en lo profundo

de su corazón, en una especie de introspección. “Ya no podía mirarme más, pero tampoco escucharme hablar. Era hora de tomar un descanso. Sentí la necesidad de entrar en una especie de silencio para escuchar mejor a los demás y comprender mejor la vida. Dejando todo atrás me hice más fuerte

. Aprendí mucho de esta experiencia y me permitió volver a Hollywood con otro estado de ánimo”, confesó al mismo medio.

La protagonista de Roxy en Chicago -junto a Catherine

Zeta Jones y Richard Gere- no deja dudas de la fortaleza de las mujeres para reinventarse. Su ejemplo de superación inspira actualmente a muchas otras personas. Su retorno a la gran pantalla, además, trajo la magia y misterio que solo el talento femenino puede lograr.

Gracias a ello, este pasado febrero ingresó en un selecto club de apenas 43 intérpretes en ganar dos o más Óscar en las categorías de actuación, en la historia del cine.

Mujeres que han hecho la diferencia en el cine

Revista Maxi - Salma Hayek

Salma Hayek está presente en la lista de actrices que fomentan cambios positivos en el mundo. Ella ha trabajado por largos años en temas relacionados a la inmigración y al desarrollo y protección de los derechos de personas en situaciones de vulnerabilidad, sobre todo niñas y mujeres de todo el mundo. También es un ejemplo de superación, éxito y valentía.

Revista Maxi - Angelina Jolie

Angelina Jolie brilla por su trabajo con los refugiados y l

as víctimas de conflictos armados. Desde que grabó el filme Tomb Raider, decidió acercarse a la realidad de las personas que sufren bajo ese marco social. Jolie ha viajado por el mundo predicando con el ejemplo y llevando un mensaje de paz. Además, ha donado dinero para apalear esta problemática.

En todos los casos, y a su manera, estas actrices son un ejemplo de cómo reconstruirse a uno mismo.

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