Lo que sus niños comen después de la escuela hace una gran diferencia en su capacidad de aprendizaje y bienestar nutricional.

Después de una larga jornada escolar, no es de sorprenderse que muchos niños lleguen a casa con hambre y, además de un almuerzo contundente, busquen varias veces un refrigerio durante la tarde. El refrigerio vespertino es una parte importante de la alimentación diaria y ayuda a mantener una dieta equilibrada. Los especialistas recomiendan realizar cinco comidas al día, y este snack forma parte de ellas.
Además de calmar el apetito, un refrigerio adecuado contribuye a cubrir los requerimientos diarios de nutrientes, necesarios para funciones esenciales del organismo como la actividad cerebral, la memoria y la energía, fundamentales para el aprendizaje.
Activos y bien alimentados
Durante la etapa escolar, una colación por la tarde ayuda a mantenerlos activos, saciados hasta la cena y con energía para realizar deberes o actividades extraescolares. Por ello, es importante seleccionar opciones nutritivas y equilibradas.
A esta hora, los expertos aconsejan ofrecer frutas, vegetales, cereales integrales ricos en fibra y alguna fuente de proteína. Elegir alternativas saludables y que también sean de su agrado es más efectivo que prohibir ciertos alimentos o hacer que el snack reemplace la cena.
También es importante establecer horarios para las comidas. Si sus hijos almuerzan a las 14:00, un refrigerio alrededor de las 17:00 sería adecuado, dejando espacio para una cena ligera a las 20:00. Planificar estos momentos ayuda a mantener un mejor control de su alimentación.
De igual manera, no es necesario restringir por completo los alimentos procesados, altos en azúcar o grasa. Lo recomendable es ofrecerlos ocasionalmente y con moderación.

| Un refrigerio no tiene por qué ser muy elaborado y su preparación no debería tomar más tiempo que el que requiere comerlo. |
Qué comer para:
Tarde de estudio
Si se avecina un examen importante, el que requiere varias tardes de estudio y concentración, priorice alimentos que estimulan la actividad cerebral, como frutas que proveen al cuerpo de energía sana y el atún, lleno de ácidos grasos Omega 3 y ácido docosahexaenoico (DHA). Los frutos secos también son una gran alternativa.
Proyectos en grupo
Para energizar, alimentar a los integrantes y potenciar el trabajo en grupo, es aconsejable ofrecer algo contundente y popular, que guste a muchos y favorezca la concentración en equipo. Los carbohidratos son una excelente fuente de energía rápida y quedan perfectos si los combina con algo de proteína vegetal. El hummus casero con tostadas de pan pita integral es un refrigerio que satisface.
Tarde sin deberes
Es bueno que dedique una tarde de la semana para que sus niños puedan comer algo no tan sano y que sea de su agrado. Sus comidas chatarra favoritas no deben ser prohibidas, sino que consumidas con moderación y, de preferencia, acompañadas por algo saludable. Un paquete de papas fritas con galletas, una porción de frutas y agua es una buena opción.
Después de realizar ejercicio
Si sus niños son unos pequeños atletas, es importante que, antes del ejercicio, coman algo que les proporcione energía rápida, como una manzana o un plátano, llenos de buenos nutrientes y altos en azúcares naturales. Posteriormente, lo que coman debe ser más abundante que un refrigerio común, para optimizar la recuperación muscular. Una comida alta en proteínas y moderada en carbohidratos es una buena opción.
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